El peritaje judicial que paralizó la contaminación de acuíferos por lixiviados agrícolas en Almería

El desafío medioambiental: En la comarca del Poniente Almeriense, una comunidad de regantes denunció la alteración del color y olor del agua extraída de sus pozos. Las sospechas apuntaban a una gran explotación agrícola adyacente que, presuntamente, estaba vertiendo lixiviados de fertilizantes de forma incontrolada. El riesgo para la salud pública y el ecosistema subterráneo requería de una intervención técnica inmediata y precisa que pudiera sostenerse en un tribunal.
La intervención del perito: Un Perito Daños Ecológicos y Medioambientales adscrito a la asociación perito judicial se desplazó a la zona para iniciar la investigación. Mediante la realización de calicatas, sondeos exploratorios y el uso de trazadores químicos, el experto logró monitorizar la pluma de contaminación en el nivel freático. Las muestras fueron enviadas a un laboratorio acreditado bajo estricta cadena de custodia. El informe técnico cruzó los resultados de nitratos y fosfatos con la hidrogeología del terreno, demostrando sin margen de error que el origen de la filtración provenía de las balsas de la explotación denunciada.
Resolución y éxito: Gracias a la contundencia de este peritaje judicial, el juez dictó medidas cautelares inmediatas paralizando los vertidos. La sentencia final obligó a la empresa infractora a asumir una tasación judicial millonaria para sufragar los costes de biorremediación del acuífero y compensar a los regantes afectados, demostrando la vital importancia de contar con evidencia científica objetiva.
