
En la bahía de Cádiz, un Perito Contable en Cádiz intervino en la liquidación de una contrata naval tras una ruptura contractual traumática. El conflicto giraba en torno a la valoración de la «obra en curso» y la imputación de costes indirectos de astillero.
El perito adscrito a la APTJA desarrolló un modelo de costes basado en actividades (ABC) que permitió desglosar con exactitud qué recursos habían sido consumidos hasta la fecha de rescisión. Gracias a este Peritaje Contable, se evitó un litigio de décadas, logrando una liquidación aceptada por ambas partes en sede de mediación mercantil. El rigor en el tratamiento de los gastos de estructura fue determinante para el consenso.
